Autor: Aurelio Puig.
I
Que no se pierda en mi pueblo
los rocieros de a pié,
delante del Simpecao
que no se pierda José,
(Estribillo)
Que no se pierdan las palmas,
ni la gracia, ni la fé,
ni la gracia, ni la fé,
¡Viva esa Blanca Paloma!, ¡Viva!,
en cualquier lugar que esté.
II
Que no se pierda el camino,
ni la carreta, ni el buey,
"engalaná" con las flores,
que es lo que manda la ley.
(Estribillo)
III
Que no se pierda la Raya,
ni la arena, ni los pinos,
que lloran todos los años
cuando pasa el peregrino.
(Estribillo)
IV
Que no se pierda Palacio,
ni el Quema, ni el Ajolí,
donde de niño recuerdo,
me bautizaron a mí.
(Estribillo)